Armenteira, una semana de fuego

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA

AROUSA

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12 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a primera columna de humo que asomó sobre la ría de Arousa en esta oleada de incendios que vive Galicia sobresalía el pasado sábado desde los montes de Armenteira (Meis). Justo una semana después, la misma parroquia volvía a arder. Fue en el lugar de Cuchín, muy cerca de donde se produjera aquel primer foco. Pero las circunstancias ya son muy distintas. Entonces las llamas cogieron por sorpresa a todo el mundo y los medios de la comarca estaban apagando fuegos lejos. Ayer, enseguida aparecieron los bomberos y las cuadrillas forestales y, aunque con problemas de coordinación, lograron controlar el foco sin problemas. Lo peor quedó atrás. Desde que el sábado 5 por la tarde ardiera el primer eucalipto en Castiñeiras ya no hubo parada. De Castiñeiras se propagó a Couso, de ahí a Cuchín y para cuando las llamas rodeaban la aldea de Fofán la situación se había convertido ya en un infierno. El fuego había llegado a la puerta de varias casas, amenazara dos depósitos de propano y llegara a acorralar a tres personas que temerariamente se aventuraron en el monte a salvar unas colmenas. Y todavía era domingo. A los vecinos de Cabeza de Boi y Pereiras el drama les llegaría el lunes. Una semana después, el monte de Armenteira se ha vuelto gris y ya no se oye el sonido de los pájaros aunque, afortunadamente, sí ha recuperado las vistas sobre la ría que permanecieron tapadas por el humo durante cinco días. Pero ya nada será igual en mucho tiempo. Ni allí ni en las parroquias de San Vicente, San Salvador ni San Tomé. «Nunca vira unha cousa así», relata el responsable de Protección Civil de Meis y bombero de profesión, Jorge Fariña. El Castrove sólo conserva intacto el verde de sus árboles en la falda noreste. La que mira a Xiabre, la otra atalaya herida de O Salnés.