Los incendios provocarán un incremento de fangos en la ría

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

Las lluvias arrastrarán hasta el mar grandes cantidades de tierra quemada Los montes calcinados tardarán unos 70 años en recuperar su aspecto

09 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l daño está hecho: el fuego ha calcinado la tierra que rodea la ría de Arousa. Los montes tardarán unos 70 años, dicen los expertos, en recobrar el verde que perdieron en tres días de devastación. En lugar de árboles frondosos, las riberas de la ría se encuentran ahora rodeadas de rescoldos y tizones. De tierra cubierta de cenizas. ¿Podrá la ría escapar de esta marea negra que llega desde tierra? Los expertos consultados por La Voz consideran que no: es muy poco probable que el mar escape indemne de una catástrofe como la que se ha registrado. Las cenizas, dicen los biólogos, cargadas con los restos propios de cualquier combustión, se diluirán en el agua de la ría. Pese a ser elementos tóxicos, su influencia en la vida del mar, vaticinan los expertos, será mínima. Lo peor llegará cuando haga acto de presencia la lluvia. Entonces, el agua lavará la superficie quemada y arrastrará hacia los ríos, y a través de ellos hacia la ría, no solo las cenizas, sino «todo lo que ha quedado tras el fuego». Las aguas de Arousa recibirán, entonces, una importante descarga de materia orgánica. Toneladas y toneladas de tierra cargadas con restos de la combustión, que acabarán «colmatando las rías». Esos restos de los incendios se convertirán en fangos oscuros que se acomodarán en los fondos del mar. No será algo generalizado, dicen los expertos. Pero habrá zonas que noten con fuerza el envite de estos nuevos elementos. Y poblaciones locales y bancos marisqueros que, poco a poco, se vean invadidos y alterados. Además de los fangos, la turbidez que traerán consigo las tierras arrastradas por los ríos afectará también a los bancos marisqueros: «los bivalvos, ante cierto grado de turbidez, detienen su engorde», dicen algunos biólogos consultados. Las mareas rojas Hay teorías que aseguran, incluso, que los incendios son la antesala de fuertes mareas rojas. Algunos biólogos sostienen que la aportación masiva de nutrientes al mar provoca un bum fitoplactónico. Y que, entre las especies más favorecidas por ese incremento de alimento se encuentran las responsables de los episodios tóxicos que obligan a paralizar la extracción bivalvos de todo tipo. Juan Maneiro, que durante años dirigió el Centro de Control do Medio Mariño de Vilaxoán, sin embargo, no comparte esa teoría. «No hay ninguna constatación científica sobre que exista esa relación entre mareas rojas e incendios». A su juicio, esa asociación de conceptos está basada en casualidades que la tradición ha convertido casi en dogmas científicos: «antes, las grandes mareas rojas se producían a principios de otoño, justo después de la época de incendios», explica.