Vilagarcía emprende una campaña de control de velocidad en el centro

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Un radar móvil peinará las principales vías del casco urbano a partir de mañana La Policía Local intensificará de forma paralela las pruebas de alcoholemia

02 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a pelea contra los excesos del acelerador, causa directa de un buen número de accidentes de tráfico, no es sólo cuestión de la Dirección General de Tráfico. Las policías municipales, con competencia sobre la materia en sus respectivos territorios urbanos, pueden también actuar en los ámbitos de prevención y vigilancia ante posibles infracciones. Es así como la Policía Local de Vilagarcía se ha decidido a emprender una campaña de control de velocidad en el centro de la ciudad, cuyo comienzo es inminente. Tras atar esta semana los últimos flecos de la iniciativa, el proyecto se pondrá en marcha mañana. La pieza fundamental del esquema que ha desarrollado la Policía Local es un radar móvil, que la Guardia Civil de Tráfico cederá a Vilagarcía durante un período de diez días. El dispositivo, instalado en una furgoneta, podrá desplazarse desde un extremo a otro del casco urbano. De esta forma, los agentes podrán peinar las principales vías de la capital arousana. Y, en especial, aquéllas más proclives a los excesos en materia de velocidad. La avenida Rosalía de Castro, la carretera de Rubiáns o la avenida de Cambados entran dentro de este grupo de viales de teórico mayor riesgo. El empleo del radar no será exclusivo de ningún tramo horario. Al contrario, funcionará en distintos momentos del día, complementado con la intensificación de las pruebas de alcoholemia. A fin de conseguir un resultado óptimo de los dos tipos de control combinados, en cada uno de los turnos siete agentes se encargarán de llevar a cabo la experiencia. Trescientos exámenes Ésta es la segunda campaña de prevención que la Policía Local de Vilagarcía pone en marcha este año. Durante el primer semestre del 2006, justo antes de la entrada en vigor del carné por puntos, los agentes municipales realizaron trescientas pruebas de alcoholemia a conductores que circulaban por la ciudad. Alrededor de un 13% de las mismas resultaron positivas. Los análisis se llevaron a cabo, fundamentalmente, en las entradas y salidas del casco urbano. El objetivo de aquella iniciativa era la concienciación. El propósito ahora es el mismo, acerca de la velocidad.