Dos gallegos muertos en menos de un año

La Voz

AROUSA

?a consecuencia más grave de las medidas de contención con base en forma de H, es la muerte de los conductores. Entre los más recientes se encuentra el fallecimiento de Roberto , un joven de 26 años que en septiembre de 2005 perdía la vida en Soutomaior al empotrarse con una valla guardarraíl, tras perder el control de su moto sin ir a mucha velocidad. Y es que, según apuntan todos los conductores de estos vehículos, con una velocidad de apenas 40 kilómetros por hora el impacto que se produce es suficiente para que estos perfiles actúen como cuchillas. A nivel gallego última muerte de estas características se produjo en Xinzo, cuando un hombre de 28 años, vecino de Ourense, cayó de su motocicleta el primero de mayo y resultó decapitado por una de las bases en forma de H. Accidentes Los accidentes por estas medidas de contención en la provincia, que suelen acabar con amputaciones en la mayoría de los casos, son difíciles de cuantificar para los moteros. «El último caso ocurrió hace un par de meses, un motorista que trabaja para la Guardia Civil se seccionó una pierna al chocar contra una valla», recuerda Manuel Picón, presidente de la Plataforma Nacional Motera para la Seguridad Vial. A ellos se une, en el caso de la base que no sea en forma de H, los impactos y golpes que se producen en los demás casos, ya que la altura de las vallas suele ser excesiva y permite que los conductores se cuelen por debajo y se golpeen contra los postes, «como ocurre en muchos tramos de la vía rápida del Morrazo», apunta Manuel Picón. Esto se podría solucionar con una doble bionda, la parte horizontal que recubre los postes. Ciclistas, otros afectados Claro que estas medidas de contención afectan también a otros habituales de la carretera, como los ciclistas , como el acaecido a Roberto Alcalde, de 22 años y perteneciente al equipo Aguas de Mondariz durante una etapa en el 2000 de la Vuelta a Extremadura. En la colisión el joven se seccionó el pie izquierdo.