Altos vuelos

AROUSA

AREOSO | O |

25 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS PILOTOS acaban de manifestarse en Barajas para advertir de que los aviones que surcan los cielos de España no son seguros. Habrá quien vea en la protesta meros intereses laborales de los pilotos que se quejan de que están perdiendo sus empleos en favor de jóvenes inexpertos que les salen más baratos a las compañías. Me da igual. Si estos señores con galones, que deben saber de lo que hablan, afirman que se están vulnerando las normas de seguridad, aviados estamos. El Sepla dice más. Alerta de que se inspecciona sólo una nave de cada diez mil y de que los controles que se hacen, de poco sirven «porque se ocultan datos». Así que el avión seguirá siendo el medio de transporte más rápido, más cómodo pero ¿también el más seguro? Una ya se ve contradiciendo sus propios criterios y haciendo apología de la carretera. Porque el AVE aún tarda. Que la compañías oferten billetes de saldo a costa de la seguridad del pasaje, es un fraude y una irresponsabilidad. Pero ¿dónde está la Administración que, en teoría, debería velar por nuestros intereses? Ojalá que la pataleta de los pilotos sirva para algo más que para blindarse el sueldo. Quizá salve vidas, que al fin y al cabo es lo que más nos inquieta. Porque, está visto, que el estatuto y la proposición no de ley en favor de los derechos de los simios no está entre las principales preocupaciones del personal, aunque eso sí, dan mucho para hablar. Y con la que se avecina, vayan haciéndose una opinión, que seguro que el asunto sale en la conversación del bar. Yo digo que mientras las leyes sirvan para equiparar a los animales con las personas por arriba y no por abajo, esto no va tan mal. Lo del estatuto no me atrevo a despacharlo tan rápido, pero lo ocurrido el lunes da que pensar. Cuatro de los seis colectivos sociales citados en la Cámara gallega para comparecer ante la comisión ni asomaron la nariz. A ver si es que perdieron el avión.