ENTRE LÍNEAS
08 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.TENEMOS nuestro callejero lleno de personajes que no resistirían la prueba del algodón. Es muy posible que ninguno la resistamos. Que todos tengamos puntos oscuros en nuestras vidas y que, vistos a través de una lupa, ninguno seamos dignos de ningún honor. Sin embargo, es curioso que mientras a los hombres relacionados con el franquismo se les suele perdonar su falta, a los que lucharon, murieron y fueron represaliados por la República se les ponen mil y una pegas. Tuvo que pasar mucho tiempo para que Elpidio Villaverde tuviera su calle en Vilagarcía y otro personaje insigne en la defensa de la democracia como Valentín Briones, el que era alcalde cuando estalló la Guerra Civil, aún no tiene ese honor sin duda merecido. Defender la República es defender la democracia. Y eso siempre pasa la prueba del algodón.