Los insultos restan protagonismo al debate de las cuentas de Vilanova

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

PSOE y PP se cruzaron todo tipo de descalificaciones personales durante la sesión La polémica por el urbanismo inició una discusión que finalizó cuando la oposición abandonó el pleno

05 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

En esta ocasión no hubo expulsiones, pero la oposición vilanovesa abandonó de nuevo un pleno antes de que éste terminara. Tras el debate de los presupuestos, que transcurrió con normalidad, llegó el momento de hablar de una modificación puntual. Y con el urbanismo sobre el mesa llegó el escándalo. «Trampón, sinvergüenza, delincuentes» fueron sólo algunos de los calificativos que profirieron los ediles del PSOE y del PP. La primera polémica llegó tras la intervención del alcalde, Gonzalo Durán, para cerrar el debate de presupuestos. El portavoz socialista, Rodrigo Santiago, pidió intervenir por alusiones, medida que le fue negada llamándole al orden por primera vez. También se amonestó a su compañero de filas, Antonio Portas, por dos veces. Llegó entonces el momento de debatir un estudio de detalle presentado para urbanizar una parcela ubicada entre las calles general Sanjurjo y Cuxhaven. Los socialistas comenzaron su explicación agradeciendo al alcalde que les dejara intervenir, «porque as nosas intervencións non son un dereito que temos, senon unha gracia do señor alcalde» y preguntaron en función de qué estaba en la comisión el arquitecto. «Cíñase ao punto da orde do día, déixese de deslavazar collendo protagonismo», argumentó Durán. «Nos preocupa que as plusvalías que xenera o urbanismo poidan ir sempre as mesmas contas», acusó Santiago. Persecuciones y mentiras Este fue el inicio de una discusión que parecía no tener fin. Comenzó el alcalde: «sabrá usted a quien se persigue porque aquí hay constructoras sobre las que no se pidió ningún expediente y otras a las que sí». Siguió Santiago: «diga nombres, porque está inxuriando e mentindo». El socialista argumentó también que el equipo de gobierno no había ejecutado paralizaciones de obra decretadas y el regidor amenazó con ir al juzgado por esas acusaciones. La discusión derivó, entonces, al proyecto del centro comercial. Durán aseguró que Santiago se había reunido con Desarrollos Vilanova para decirle que su iniciativa no saldría adelante y Santiago acusó al alcalde de impedir ese encuentro. Sin saber muy bien por qué, comenzó un enfrentamiento entre el socialista Antonio Portas y al popular Julio Varela. El primero le dijo que «ti tes que estar na Lama» y, el segundo le llamó «trampón». La discusión fue subiendo de tono y los socialistas optaron por abandonar la sesión acompañados por el portavoz del BNG. En la sala quedó un indignado Gonzalo Durán. «No puede seguirse en estas condiciones, al próximo pleno quiero un reglamento de funcionamiento», exigió, mientras Varela exclamaba «quiero llevar a esta gente al juzgado».