Matrimonio

| SERXIO GONZÁLEZ |

AROUSA

CON GOTAS

03 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

A LOS que somos de aldea, que dos personas del mismo sexo se casen nos choca. Nos han machacado la mollera con demasiados pecados sin nombre y condenaciones eternas ante este tipo de asuntos. Por eso, precisamente, es tan importante que la unión entre homosexuales se llame matrimonio, y no cualquier otra cosa. Resulta curioso comprobar cómo quienes se escandalizan y denuncian que determinados estatutos autonómicos puedan diferenciar entre ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, no tengan empacho en defender a gritos y pancarta que se condene a tanta gente a un enlace de regional preferente. Que sea un matrimonio, con idéntica consideración que el heterosexual, es la única fórmula que permitirá que nuestros hijos vivan en un mundo realmente tolerante, libre al fin de tanta moralina barata.