Análisis | Situación política en Pontecesures Un mes después de que el PP lanzase el órdago de la moción de censura, todo sigue igual. Angueira mantiene la alcaldía sin que la oposición le dé un respiro
28 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando el 13 de febrero el alcalde nacionalista Luis Álvarez Angueira empezó su andadura, otra vez, en minoría fueron muchos los que empezaron a echar cuentas sobre la futura configuración del gobierno local. En el Partido Popular no tardaron ni una semana en ofrecerse al resto de los grupos para liderar una moción de censura que apartara al BNG del poder, pero un mes después, las fichas mantienen las mismas posiciones en el tablero. El PP no ha avanzado apenas en esta línea aunque, según su portavoz Ángel Souto, la posibilidad de presentar una moción de censura sigue abierta. Reconoce que quizás la coyuntura no sea la más idónea -falta sólo un año para las elecciones municipales y las alianzas no se presentan fáciles- «pero el pueblo nos lo pide por la calle», señalaba. Entre tanto no llega la alternativa, el alcalde debe seguir sorteando un escenario político lleno de escollos. Y, tal y como cabía esperar, está siendo su ex socio de gobierno, el concejal de la ACP Luis Ángel Sabariz, el que le está dando más quebraderos de cabeza. Ya sea por los vertidos de gasóleo en el Ulla o por los fallos en el cartel de la lamprea, el caso es que Sabariz sigue haciendo una oposición mediática que ha llevado al alcalde a acusarle de alarmar a la población dentro de su «desesperación política». El aliado necesario Pero el bipartito (BNG-IP) ya sabía que Sabariz no se lo iba a poner fácil. Su principal preocupación ahora es si va a encontrar en el socialista Óscar Gerpe el aliado que necesita para aprobar los presupuestos municipales u otras cuestiones referentes al parque industrial o la escuela taller. Cuando todo parecía que el maridaje iba por buen camino -el PSOE mantuvo ya más de dos reuniones para negociar el presupuesto e incluso se ofreció a facilitar una fórmula para restituirle el sueldo al alcalde - Gerpe se descuelga la semana pasada con una retahíla de reproches al regidor con motivo de la polémica surgida con Medio Ambiente por la financiación de la depuradora de aguas residuales. Y a todo esto, el PP amenaza con pedir un pleno extraordinario para que el alcalde aclare el contenido de las facturas del combustible sobre las que ya ha empezado a difundir sospechas. ¿Y Maribel Castro? La socia de gobierno se mantiene en la retaguardia, dejando a Angueira ante el pelotón.