Vilanova acusa a la escuela de fútbol base de dinamitar las negociones para el nuevo campo

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

22 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán, acusó ayer a la escuela de fútbol base de estar saboteando todos los esfuerzos del equipo de gobierno para construir un nuevo campo de fútbol en el municipio. El regidor aseguró que el equipo de gobierno sigue trabajando en lograr esta nueva infraestructura, pero se negó a desvelar detalles «porque no doy pistas a los que trabajan contra los vecinos». El regidor desmintió que haya comprometido una fecha para la puesta en marcha del nuevo terrenos deportivo. «Es un tema en el que el equipo de gobierno trabajó siempre solo y contracorriente», aseguró. En su opinión, hay gente que tiene «claros intereses políticos de que no se haga el campo de fútbol» y asegura que hay personas que están pidiendo a los vecinos que no cedan los terrenos. «Están tratando de retrasar el proyecto y las negociaciones con los propietarios», sostiene. El regidor también explicó que la situación ha llegado a tal punto que hay gente dentro de la propia escuela de fútbol base que está descontenta con la gestión de la directiva y, sobre todo, con la de su presidente. «Hay gente de la escuela que sabe que se están haciendo gestiones, pero que no informa a su presidente porque no confían en él», argumentó. Perjudicar a los vecinos El propio Durán acusó al presidente de la escuela, Manuel Alfonso, de boicotear las negociaciones para conseguir los terrenos necesarios. Por eso considera que, por ahora, es mejor seguir manteniendo en secreto el trabajo que está llevando a cabo el equipo de gobierno. «Por motivos de eficacia no voy a decir nada, cuando esté resuelto voy a hablar con varias personas a las que se visitó para que no llegaran a un acuerdo y ellos explicarán». El regidor vilanovés sostiene además que también han encontrado a muchos vecinos dispuestos a colaborar. «Son gente de todos los partidos políticos que, cuando se dieron cuenta de que esto era una guerra política, dijeron que no al juego».