La estación de buses, a Fexdega

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | Hacia una nuevo centro de transportes Gago planteó ayer en Santiago la idea: construir una estación funcional, integrada en el proyecto Luz Salgada, y recuperar el edificio actual para usos culturales. ¿Tal vez al fin la biblioteca?

21 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?asta que el Ministerio de Industria no diga esta boca es mía, la idea no irá más allá de las cuentas de la lechera, pero el gobierno municipal de Vilagarcía parece haberse tomado en serio la necesidad de acometer reformas ambiciosas en el centro de la ciudad. Todas ellas culminan en el proyecto Luz Salgada, que debería convertir a la avenida Rodrigo de Mendoza y al río de O Con en los ejes vertebradores del núcleo urbano, con una importante intervención en todo su entorno. El alcalde añadió ayer la última pincelada a esta paleta de colores: la posibilidad de que Luz Salgada integre también en su seno a la estación de autobuses. No, por supuesto, al actual edificio, en evidente estado de infrautilización, sino a una nueva estación, de dimensiones ajustadas a las verdaderas necesidades de Vilagarcía en cuanto al transporte de pasajeros en autocar. «Hemos visto algunas cosas en la Dirección Xeral de Transporte, y la verdad es que hay diseños poco agresivos, con escasa altura y muchas transparencias», explica Gago. Se trataría, probablemente, de una serie de andenes con una cubierta lo suficientemente amplia, una cafetería y unas dependencias administrativas. Unas instalaciones en las que prime la operatividad frente a la proliferación cementicia sin justificación. El regidor espera planteárselo personalmente al director xeral en Vilagarcía, al tiempo que le propone una remodelación de la zona de estacionamiento de los buses urbanos en O Cavadelo. La calle de A Escardia Por lo pronto, lo que es inmediato es un cambio radical en el acceso de los vehículos a la estación. En lugar de circular a través de Moreira Casal para entrar en el recinto desde un lateral de Renfe, los autocares pasarán a hacerlo por la calle Santa Lucía, inmediata al colegio de A Escardia. De esta forma se liberará una amplia franja de terreno que quedará a disposición del Concello. La intención final de Ravella es que el propio edificio de la estación pase a manos municipales, para destinarlo con seguridad a un uso cultural. El alcalde no lo dice, pero suena a biblioteca.