ENTRE LÍNEAS
06 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.LAS PLAYAS de A Concha y A Compostela son, probablemente, la mejor baza de Vilagarcía para intentar arañar algo en lo que se refiere al turismo. Los dos arenales fueron regenerados hace tiempo y su paseo marítimo se ha convertido en referente para paseantes y quemadores de calorías y colesterol. El premio llegó con la bandera azul y el castigo a los problemas de saneamiento fue perder este distintivo que concede la Unión Europea. Ravella considera que ya ha purgado el pecado y que Vilagarcía está otra vez en condiciones de luchar por ser azul. A mí siempre me ha parecido que la receta del éxito de esta ciudad ha estado siempre en sus esencias: La playa, el balneario, el puerto, el tren y recuperar la Vilagarcía de la Belle Epoque. No es tarea fácil, pero ya hemos andado parte del camino. Falta el último trecho.