El fuego más grande de Galicia

La Voz L. P. | PONTEVEDRA

AROUSA

CAPOTILLO

Análisis | Informe de Greenpeace sobre incendios forestales El colectivo considera las ochocientas hectáreas que ardieron el pasado mes de agosto en el Concello de Campo Lameiro como el mayor incendio del año pasado en la Comunidad Autónoma

01 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?reenpeace lo tiene claro. En su informe referido a los incendios forestales del 2005, la asociación no duda en sostener que fue «un año negro para nuestros montes». En el documento se recogen, asimismo, los grandes fuegos -aquellos que arrasan con quinientas o más hectáreas- que asolaron la geografía nacional entre los meses de marzo y octubre, la considerada temporada de mayor riesgo medioambiental. En la lista aparecen reflejados los datos de tres fuegos ocurridos en Galicia, siendo el que se inició el 14 de agosto en Campo Lameiro como el más devastador de la Comunidad Autónoma. En este municipio pontevedrés, las llamas redujeron a cenizas a unas ochocientas hectáreas de monte, «el 90% de ellas de arbolado». El fuego, que los ecologistas sospechan que «pudo ser provocado», se aproximó a varias viviendas y en su extinción se tuvieron que abrir cortafuegos. En su día, un portavoz de la Xunta corroboró los indicios a los que apunta Greenpeace: «A man do home está detrás deste lume e agora só hai que aclarar se foi intencionado ou accidental». Los otros dos grandes fuegos gallegos se ubicaron en Castrelo do Val (Ourense) y en Narón (A Coruña). Ambos se produjeron el mismo 15 de agosto y fueron dos «de los muchos incendios que asolan Galicia estos días -cuatrocientos de pequeñas dimensiones declarados en una semana-». Se da la circunstancia de que las llamas que se iniciaron en Castrelo do Val llegaron a cruzar la frontera portuguesa, país en el que «se calcula que ardieron unas cinco mil hectáreas». Pero el drama de las llamas gallegas también se cobró en el 2005 vidas humanas. Sin ir más lejos, el 7 de junio un piloto contraincendios de la Xunta de Galicia, José Maroto Borrero, falleció al estrellarse la aeronave que pilotaba en Beariz cuando se dirigía a colaborar en la extinción de un fuego en el municipio de Poio.