Como locas por las ofertas

La Voz

AROUSA

El Palomar La sociología moderna no ha sabido aún explicar uno de los grandes misterios de la humanidad: ¿Por qué las rebajas son cosas de mujeres?

11 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Generalizar es malo, pero siempre me ha sorprendido por qué a las mujeres nos apasionan las rebajas y a los hombres les dan lo mismo. No lo entiendo. ¿Es que a ellos les gusta comprar caro? ¿Es que no ven las ofertas? Mi amiga Julia dice que es que a ellos, simplemente, no les gusta comprar. Ni barato ni caro. Y debe ser cierto. Un hombre sólo pisa un comercio si busca algo y si, prácticamente, sabe lo que va a comprar. Las mujeres vamos de compras por ir, por pasar el rato y es frecuente que entremos en una tienda y después de revolverlo todo no nos llevemos nada. Habrá casos, pero esta distinción entre hombres y mujeres es clara. Nuestra devoción por las rebajas ellos parecen tenerla por los ordenadores y las vídeoconsolas. Siempre me ha alucinado que con 30, 40 y más años sigan jugando a los marcianitos como si fueran niños. Comercios en fenenino Pues bien, toda esta disertación previa tiene un porqué. Ayer me encontraba yo en Zara viendo las rebajas cuando me percaté de que en toda la tienda no había ni un solo hombre. Así como se lo cuento. Todos los clientes éramos féminas. Para hacer un estudio. Después, pensando en el incidente, me di cuenta de que cuando salen en televisión las imágenes del primer días de rebajas son casi todas mujeres las que esperan agolpadas en las puertas de los grandes centros comerciales. Y es un fenómeno universal, ya que ocurre lo mismo en el Harrod's de Londres, en el Corte Inglés de Madrid o en el Manhattan Mall de Nueva York. ¿Seremos unas locales de las ofertas?