Figueira advierte de que los efectos del «Prestige» aún afectan a los mejilloneros
AROUSA
?O Prestige aínda non se acabou». La frase fue pronunciada ayer por Javier Figueira, el presidente de Opmega, tras la reunión mantenida con los presidentes de las asociaciones que integran la central. La directiva ha dejado en manos de las asociaciones la decisión final sobre la propuesta de indemnizaciones por la marea negra realizada por la Consellería de Pesca. Esa entidad fija en 17.804 euros los daños sufridos por cada batea. Opmega había cifrado esas pérdidas de los años 2003 y 2004 en 18.000 euros. Pero desde la directiva consideran que es preciso tener en cuenta que «as consecuencias do Prestige siguen afectándonos» y, por lo tanto, considerarían adecuado que se hiciese una provisión en concepto de «daños futuros». ¿Cuáles son esos efectos que aún colean? Javier Figueira recuerda que el episodio del Prestige supuso una alteración en el ciclo de producción del mejillón gallego. Todo el proceso de cultivo se retrasó, y eso se traduce, explica el presidente de la central, en que «nun episodio tóxico como o que estamos vivindo agora teñamos tanto mexillón colgado. Nestes momentos estamos tendo máis perdas precisamente por ese retraso na producción». A juicio de Javier Figueira, «está claro que as consecuencias van afectar aínda máis adiante», por eso consideran que sería adecuado arrancar de la Administración un compromiso de que esas supuestas pérdidas se van a paliar de alguna manera. En cualquier caso, son las asociaciones de Opmega las que deberán decidir qué responden a la propuesta realizada por la Consellería de Pesca. Las organizaciones que componen la central tienen de plazo hasta el martes por la mañana para entregar la certificación que avale el resultado de la asamblea que deberán celebrar en ese lapsus de tiempo. Otras organizaciones Las otras federaciones se encuentran en procesos más o menos iguales. Sin ir más lejos, hoy serán los integrantes de Agame los que llenen las dependencias del Consello Regulador do Mexillón de Galicia para analizar las cantidades puestas sobre la mesa y adoptar una decisión sobre las mismas. La Federación Arousa Norte, por su parte, parece haber cumplimentado ya esa etapa, y su posicionamiento parece ser proclive a aceptar la propuesta realizada desde la Xunta, con quien quieren hacer un frente común ante Madrid.