?a red autonómica de reciclaje de residuos de la construcción y demolición que promueve la Consellería de Medio Ambiente, anunciada en octubre del 2004, preveía la construcción de nueve plantas de gestión de estos materiales procedentes de obras. Unas instalaciones que completarán las infraestructuras de este tipo impulsadas desde el sector privado. En el caso de la provincia de Pontevedra, al margen de las de Valga y Forcarei, que financia el departamento de la Xunta, otras tres dependen de empresas: están emplazadas en Rendondela, Salvaterra do Miño y Vigo. La planta de Forcarei, adjudicada a Taboada y Ramos, ya está rematada y pendiente de unas pruebas de funcionamiento, según apuntó ayer la consellería. En estas instalaciones se invirtieron 657.585 euros. Hasta ahora existían en Galicia vertederos de residuos procedentes de obras, que resuelven el problema de los depósitos de escombros, pero que no contribuyen al reciclaje, que es el objetivo prioritario de Medio Ambiente. Cerca del 75% de estos materiales son reciclables.