Crónica | El debate sobre la sucesión de Fraga en Vilagarcía El sector afín al ex conselleiro presentará un equipo de 22 aspirantes a compromisarios tras un acto que reunió a un centenar de afiliados y ofrece lecturas para todos los gustos
21 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Ni treinta, ni cuarenta. Al final, fueron un centenar aproximado de militantes del Partido Popular quienes se dieron cita el pasado viernes, en el auditorio de Vilagarcía, para asistir al acto organizado por Xosé Cuíña. El ex conselleiro presentaba oficialmente sus credenciales a la sucesión de Manuel Fraga ante los afiliados de la capital arousana, un terreno en teoría propicio para la visión galleguista del polítco de Lalín, después de haber invertido en la ciudad esfuerzos y presupuestos durante años desde su puesto al frente de Política Territorial. La forma en la que se desarrolló la cita ofrece múltiples lecturas, en función del punto de vista y la posición ideológica de quien interprete lo sucedido. Así, habrá quien esté satisfecho por haber congregado a cien militantes cuando, aseguran los cuiñistas, no faltaron presiones desde la gestora para que destacados representantes del partido en Vilagarcía no secundasen la convocatoria. Por la misma razón, tampoco faltará quien entienda que un centenar de asistentes resulta escaso cuando enfrente se tiene al poderoso aparato provincial, y el número de fichas de la gaviota en la ciudad anda por las 1.200. Sea como fuere, unos y otros coinciden en destacar que Cuíña se mostró brillante y comedido en su argumentación. Defendió su tesis de que el PPdeG no puede actuar como una mera «sucursal» de Madrid, incidió en la necesidad de desarrollar mecanismos de mayor participación democrática en la estructura del partido, y profundizó en su apuesta galleguista para asentar a la formación conservadora sobre la realidad del país. Ya en clave electoral, el también ex secretario xeral de los populares gallegos recordó los últimos reveses, especialmente en la provincia de Pontevedra, leyéndolos como una caída progresiva del tradicional respaldo del electorado galaico a las propuestas de la gaviota. «Compañeiros e amigos» Pese a enarbolar un discurso alternativo al que empuña el aparato oficial del PP, Cuíña se movió en todo momento en el terreno de lo institucional, crítico pero conciliador. La mejor demostración de esta prudencia en lo dialéctico está en la forma en la que se refirió a los otros tres precandidatos -Núñez Feijoo, Xosé Manuel Barreiro y Enrique López Veiga- a los que trató de «compañeiros e amigos». No gustó, sin embargo, la intervención el ex portavoz municipal, Manuel Portas, quien se mostró muy agresivo con Núñez Feijoo y las decisiones que se adoptan desde la calle Génova. «Por momentos parecía que estuviésemos en un acto del BNG, criticando a los de Madrid como si fuesen de otro partido y no compañeros nuestros», lamenta un afiliado que, pese a manifestar que no respaldará a Cuíña, sí reconoce «brillantez» al ex conselleiro. El propio Pedrosa, en su día alcalde de Pontevedra, rebajó el tono al tomar la palabra para proclamar que él no iba a «atacar» a nadie, sino a defender la opción de Cuíña. El primer asalto tendrá lugar este jueves, fecha tope para la presentación de aspirantes a compromisarios. El sector cuiñista propondrá un equipo de 22 personas.