Un vistazo al mar

AROUSA

AREOSO | O |

10 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

DICE UN amigo, con mucha razón por otro lado, que es increíble que vivamos tan de espaldas al mar (al menos en cuestiones deportivas). Pone este individuo el ejemplo de los países nórdicos, donde los chavales aprenden a esquiar al mismo tiempo que a andar. Más aún, dice que estamos desaprovechando todo un potencial. Otro amigo no sale de su asombro por la falta de oferta turística con mucho de lo relacionado con la ría. Hay todo un mundo de charters (alquiler de barcos con patrón para excursiones por las rías de un día) que vive en pañales por estas tierras y que por otros lares explotan ya convenientemente con peores condiciones, de tiempo y de mar, que las que nos acompañan aquí. Ejemplos de que por aquí podríamos ser toda una potencia mundial en deportes náuticos no faltan. El último es Antón Paz, uno de los que tuvo que emigrar para progresar, por cierto. Pero no sólo de vela se vive y O Grove puede presumir de tener olímpicos en piragüismo, por ejemplo. O Catoira y A Illa de mundialistas en la misma especialidad. El remo es otro más. El Mecos Agua de Mondariz, o Cabo de Cruz del otro lado de la ría, se codean con los mejores clubes de traineras. La pregunta es: Si está claro que el mar es el camino más corto hacia el podio y si a los políticos se les llena la boca de medallas, libros de honor, etcétera cuando los éxitos llegan (el apoyo se necesita antes de que las fotos salgan en los periódicos), ¿por qué se vive de espaldas a la ría? Es cierto que últimamente, al menos en Vilagarcía, se está intentando apostar por los deportes náuticos y que el centro de tecnificación de vela puede ser el impulso definitivo, pero se echa en falta una campaña de sensibilización (e información) en colegios y demás lugares para que los niños (y seguramente los padres) descubran lo que tienen al alcance de la mano.