Entrevista | Marisol Bueno Bueno se despide de la presidencia de Rías Baixas con una cosecha récord y un vino que se ha ganado un espacio en las mejores meses. Ahora apuesta por consolidar el mercado nacional
27 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La denominación de origen Rías Baixas ha cerrado una vendimia histórica: 21,8 millones de kilos de uva, la segunda cosecha más importante de su historia y con una excelente calidad. -Satisfechos se mire por donde se mire, supongo. -La verdad es que sí. Es además inusual tener dos años tan buenos. La calidad de la uva de este año es casi mejor que la del año pasado. Ha madurado con más calma y la calidad es magnífica, ahora habrá que esperar a ver cómo da la cara el vino. -Esta vez no ha habido los contratiempos de otras ediciones. -Creo que nos los merecemos, porque la mayoría de los años siempre tenemos algún problema. -Ha ayudado el acuerdo entre viticultores y bodegueros para recoger toda la uva con los precios pactados previamente. -Todo ha ayudado. Como es natural había una cierta preocupación, porque para una denominación de origuen, subir el 40% como hicimos el año pasado, supone un estrés, acomodarse a nuevos tiempos, pero yo siempre he confiado en Rías Baixas, que es un sector profesional que ha sabido ajustarse a los nuevos tiempos de una manera excelente. -Se podrá repetir el acuerdo en años venideros. -Espero que sí. Siempre es positivo que todos tiremos del mismo carro, bodegueros y viticultores. Todo dependerá también de la venta del vino, que será la que tire de todo. En Rías Baixas el 99% de los bodegueros son también viticultores. Se pasa por circunstancias diversas, pero hay que tener en cuenta que éste es un negocio a largo y medio plazo en el que hay que invertir mucho dinero y en el que hay que aprender a hacer las cuentas a cinco años vista. -Estos dos años magníficos, ¿qué suponen para Rías Baixas? -Un reto. Hay que hacer un esfuerzo en la comercialización y supone que ya tenemos un producto estable que ofrecer a los mercados. Ya vamos alcanzando nuestra madurez. De ser un proyecto de futuro lleno de éxitos hemos pasado a ser una realidad también llena de éxitos, porque hemos subido un 18% en los mercados y un 12% en exportación. -¿El gran reto pasa por incentivar la venta exterior? -Todos los mercados son importantes, nuestro mercado natural es crucial. Primero, o a la vez, tenemos que convencer a los españoles de que cuando se acompañe un pescado, aunque también acompaña a muchas otras cosas, si se quiere un vino de categoría, tiene que ser un Rías Baixas. -De monento han convencido a altas instancias, primero con la boda de los Príncipes y ahora con la Cumbre Iberoamericana. -No está nada mal. Esperamos seguir así, pero el hecho de empezar por arriba siempre es un impulso importante. -Habrá que esperar aún unos meses para poder degustar el Rías Baixas de este año. -Como digo siempre, las espectativas son muy buenas, pero siempre hay que esperar a que el vino dé la cara. Por eso la calificación habrá que hacerla cuando ya estén elaborados los vinos y se hayan testado las diferentes marcas. -Será ésta su última vendimia como presidenta. -Pues sí, pero no será la última como bodeguera. He de decir que me siento satisfecha.