Ciclistas

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

24 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

TENGO un amigo que odia a los ciclistas. Sostiene que todo aquel que renuncia al coche como sistema de transporte es un tipo sospechoso. A mí me gustan las bicis, pero no me va tanto el rollito que llevan algunos de sus conductores. Pongo ejemplos. Si el ciclista va por la carretera, se siente víctima de los coches, que le tratan como si no tuviera derecho a circular por el vial, cuando no es así. Sin embargo, todo cambia cuando en lugar de ir por la carretera, va por una acera o una zona peatonal. En ese caso, y aunque él muchas veces no se dé cuenta, pasa de oprimido a opresor. ¿Por qué? Pues porque igual que las bicis tienen derecho a viajar por el asfalto no lo tienen a hacerlo por las zonas reservadas a los transeúntes. Pero igual que los coches pasan de los ciclistas, los ciclistas pasan de los peatones. Ya ven, falta civismo.