El caso ha quedado visto para sentencia tras las declaraciones de ayer En las próximas semanas se conocerá si la decisión plenaria es revocada o dada por válida
26 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?yer tuvo lugar en Pontevedra la vista judicial tras la denuncia del anterior arquitecto municipal de A Illa contra la corporación. El técnico denunció hace algunos meses el acuerdo plenario por el que los ediles isleños decidieron su cese. Lo hizo al considerar que la corporación no tiene competencias para aprobar tal cosa. Además del abogado del antiguo trabajador de A Illa, acudieron al juzgado el abogado que representa al Concello y otro nombrado por Independientes por A Illa. El representante del arquitecto defendió en su argumentación que el acuerdo plenario que decidió cesar al arquitecto y abrir una nueva convocatoria para cubrir esa plaza debe ser considerado nulo. Entiende que la corporación no tiene competencias para tomar esa decisión, puesto que la responsabilidad en materia de personal en un Concello recae sobre el alcalde. Por este motivo, pidió que el pleno sea considerado nulo. La argumentación es similar a la empleada por los funcionarios que actuaron como secretarios municipales en los dos plenos en los que se debatió la moción que pedía el cese del arquitecto. Por su parte, el abogado del Concello explicó que por el momento el acuerdo plenario no se hizo efectivo. También basó su argumentación en que el acuerdo ahora ya no será ejecutado, puesto que el arquitecto renunció voluntariamente, en el mes de junio, a su puesto de trabajo. Por último, el abogado de Independientes por A Illa sí considera que el pleno tiene facultad para determinar el cese del arquitecto, y por eso contravino la argumentación del representante legal del arquitecto. Tras las exposiciones de las tres partes presentadas, el caso quedó visto para sentencia. ?En las próximas semanas se conocerá si la argumentación de Fernando Baeza ha sido tomada en cuenta y el pleno se declara nula o si, por el contrario, se reconoce la potestad de la corporación para tomar una decisión de ese tipo. El asunto llegó a los juzgados después de que el pleno ratificase, en dos ocasiones, la decisión de cesar al arquitecto. En el primer caso, ocurrido en el mes de febrero, fue aprobada una moción en ese sentido que rubricaban los grupos de la oposición. En el segundo, unas semanas más tarde, se rechazó un recurso de reposición que el arquitecto había presentado contra la decisión plenaria. Se da la paradoja de que el recurso judicial incumbe a todos los concejales, pese a que el equipo de gobierno votó en su día en contra de la moción que pedía el cese.