Análisis | Robos y hurtos de teléfonos móviles en Pontevedra La Comisaría ha constatado que las sustracciones de móviles ha experimentado un leve descenso en la comarca, aunque aún se trata de un delito que «no está erradicado»
20 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l reciente robo de varios móviles de un comercio de telefonía de Eduardo Pondal ha vuelto a sacar a la luz este tipo de actuaciones delictivas, que en los últimos meses habían experimentado un descenso. De hecho, la Comisaría pontevedresa confirmo ayer que, si bien se trata de un delito que «no está erradicado», «sí se ha constatado un ligero descenso en las denuncias». ¿Los motivos? La policía nacional destaca principalmente uno: el descenso de los precios de los terminales, circunstancia que ha provocado que los amigos de lo ajeno pongan su vista en objetivos más rentables. No obstante, reconocen que «los de última generación siguen siendo muy demandados» en el mercado negro, lo que provoca que «siga siendo bastante frecuente el hurto de móviles en locales de ocio durante las noches». A modo de curiosidad señalan que, estadística en mano, la mayoría de las víctimas de estas sustracciones son mujeres. La Comisaría insiste en que la tecnología brinda a los propios usuarios un arma para impedir que los ladrones puedan continuar usando el terminal telefónico sustraído. Desde el 2003, el Gobierno, en colaboración con las tres operadores telefónicos y las empresas fabricantes, estableció un sistema para inutilizar los móviles y, al mismo tiempo, identificar desde donde se efectúa la llamada. De este modo, la víctima de un hurto sólo tiene que comunicar a la compañía con la que tiene contratada la línea el número de serie o IMEI del citado aparato para que tal medida tenga efecto. Número de serie Lamentablemente y pese al tiempo transcurrido, el Cuerpo Nacional en Pontevedra es consciente que tal posibilidad aún no se ha difundido convenientemente entre los usuarios. «La gran mayoría de clientes desconoce el IMEI o no lo da de baja en cuanto se percata del robo», precisó un portavoz policial. Destaca que, con tal información, los cuerpos de seguridad pueden llegar a seguir la pista y localizar un terminal sustraído cuando traten de darlo de alta en una de las compañías operadoras. En este sentido, y según informa personal de una de estas empresas, las víctimas lo primero que deben hacer es informar tanto a la policía o Guardia Civil, como a su compañía telefónica. Con esta forma de proceder, el propietario ilícito no sólo no podrá utilizar el móvil sino que, aunque le introduzca una nueva tarjeta telefónica, el aparato estará inutilizado. Pero, ¿qué pasa si finalmente uno recupera el móvil que había bloqueado? Aparentemente no habría mayor problema. Se puede volver a utilizar poniéndose en contacto con la operadora correspondiente y justificando lo ocurrido.