Amistad

MARÍA ABALO

AROUSA

AREOSO | O |

13 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

SEGÚN la RAE, la palabra amistad significa «afecto personal, puro y desinteresado, ordinariamente recíproco, que nace y se fortalece con el trato». Recientemente, he hecho un viaje corto, pero intenso, hacia las mismísimas entrañas de la amistad. Esas que muy poca gente logra alcanzar y donde se esconden miles de secretos jamás desvelados. Mi compañera Teresa es una buena amiga que me enseñó que, en esta vida, hay que decir lo que uno siente en el momento presente porque mañana quizás sea demasiado tarde para reir y un mal día para llorar. Teresa me abrió las puertas de su casa y me trató como un miembro más de su familia. Su madre me cuidó como a una hija en un momento duro de su vida. Concha me recibió con los brazos abiertos y compartió horas y horas de charla en las que, quizás, lo único que quería era escuchar el silencio de los consejos para curar viejas heridas. En esos momentos de dolor conocí a Teresa y se convirtió en mi amiga. Teresa es una existencialista que lee a Sartre en las horas muertas del día. Teresa suena a canción de Isamael Serrano y es igual de comprometida. Teresa es de color rojo y una bella linda. Teresa es magia y vida. Teresa, gracias por tu calurosa acogida.