ENTRE LÍNEAS
06 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.NOS HEMOS gastado el oro y el moro en promocionarnos para atraer turistas a nuestra comarca. Les hemos contado que nuestra ría es la más bella de Galicia, que nuestra inmensa bahía es la segunda más grande del mundo. Les hemos dicho que nuestro vino blanco, el albariño, es una delicia para los paladares y que nuestros mariscos y pescados son manjar de dioses. Contarles estas realidades nos ha costado una pasta, pero es una buena inversión. Sin embargo, todos nuestros esfuerzos son vanos cuando un hotel, como el de Vilanova, comete la torpeza de servir comida en mal estado y el resultado es que cuarenta y pico personas acaban ingresadas en el hospital con salmonelosis. A partir de ahora a muchos españoles Arousa les sonará a salmonela, chapuza, dolor de barriga y cagarría. Menuda gracia.