CON GOTAS
29 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.DE VEZ en cuando el personal necesita un chivo expiatorio al que darle caña. Vilagarcía acaba de hallar a su particular mono de goma en la figura de Moisés Morales y su montaje de la Noite de Ánimas. Se escandalizan las mentes biempensantes por el hecho de que el atrevido Moises haya escenificado un orgasmo y un suicidio, trances en absoluto aptos para niños. Claro que no lo son, por eso se representan a medianoche, cuando las criaturas deberían estar en su casa, no en la calle. Hace un par de años apareció flotando en O Cavadelo el cadáver de un joven. Recuerdo muy bien a una señora. Subía en hombros a un rapaz que no llegaba al metro de altura. Aquella mujer regaló a su retoño la edificante experiencia de contemplar su primer muerto. Como allí no se veían tetas, nadie se echó las manos a la cabeza. Así nos luce el peluquín.