Moles de hormigón como edificios

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

AROUSA

?ada mejor para hacerse una idea de la dimensión de las obras de Ferrazo como la imagen escogida por el director del puerto, Juan Diego Pérez. Cada uno de los cajones que se utilizan para marcar el perímetro del nuevo muelle ocupa lo mismo que un edificio de cinco plantas. Y son veinticuatro los cajones que se van a instalar. Cada mole de hormigón tiene un volumen de 1.500 metros cúbicos distribuidos en cuarenta metros de eslora, quince de manga y dieciséis de puntal, porque se miden como si de barcos se tratara. Pero si espectaculares resultan sus dimensiones, más si cabe lo es el procedimiento que se sigue para construirlos. Se fabrican en el mismo muelle, en una plataforma flotante traída desde Valencia que funciona como un gran molde al que se bombea el hormigón hasta completar la pieza. Después se deja a flote para permitir su colocación en el lugar deseado. La construcción de cada uno de estos gigantes de cemento precisa siete días de trabajo intenso y tiene un coste de 400.000 euros. En Ferrazo, los gigantes no tienen pies de barro.