Crónica | Intensa jornada de incendios en Arousa Las columnas de humo flanqueaban el domingo la comarca. Por el norte en Barbanza y por el sur, en Pontevedra. En O Salnés no hubo grandes males, pero sí mucho trabajo
15 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?os servicios de extinción de incendios y emergencias que operan en O Salnés tuvieron un puente de agosto movidito, especialmente las horas que van del domingo al lunes. El servicio de Bomberos de O Salnés tuvo que cruzar las fronteras de sus competencias para echar una mano al otro lado de la ría. La ola de incendios que arrasó cientos de hectáreas de arbolado en Barbanza alcanzó al polígono industrial de Ribeira, y toda ayuda era poca. De modo que los efectivos de la subsede de Vilagarcía se movilizaron también para apagar las llamas. Pese a todo, no se pudo evitar el destrozo de una nave industrial. Sus compañeros de la base de Ribadumia también tuvieron que atender varios servicios, aunque de menor rango, a lo largo de la tarde-noche del domingo: un incendio forestal que amenazaba un núcleo de casas en la parroquia de Castrelo (Cambados) y un contenedor ardiendo, que ponía en serio peligro los pinares, en la playa de O Terrón (Vilanova). Forestales y urbanos Donde también tuvieron una noche de trabajo fue en la base de Protección Civil de Vilagarcía: a las once salieron para Guillán donde un incendio forestal amenazaba un núcleo de viviendas. El segundo aviso lo recibieron a las cuatro y cuarto de la madrugada y procedía de As Carolinas. La combustión del cuadro eléctrico del supermercado ubicado en la zona hizo saltar las alarmas y puso en alerta no sólo a los efectivos de extinción sino también al personal del establecimiento, que se levantaron de la cama para apagar el fuego. El suceso se saldó con daños materiales y una fuerte humareda. Pero el principal problema estuvo en los montes. O Salnés estaba flanqueado el domingo por dos grandes incendios. A las dos de la tarde todavía humeaba al otro lado de la ría el fuego de Barbanza y en la vía rápida de O Salnés ya era perfectamente visible otra columna de humo que salía de los montes de Pontevedra y Campo Lameiro. La comarca se libró de los grandes incendios pero no pudo escapar a las llamas. A los focos mencionados en Castrelo y Guillán hubo que sumar otros en Meaño, Padrenda y Catoira que fueron atendidos por las cuadrillas de la Xunta y Protección Civil.