¿Existe la Operación Oubiña?

La Voz

AROUSA

La cosa política

06 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?s una de las comidillas que desde hace tiempo recorren los mentideros políticos de Vilagarcía. ¿Se decidirá el presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Oubiña , a dar el paso y entrar en política para presentarse a las próximas elecciones municipales dentro de dos años? Algunos lo aguardan con expectación, otros lo observan con temor. Y, quien más, quien menos, hace sus cálculos sobre la posibilidad de que en el carismático responsable de la entidad cameral pueda hallarse una de las alternativas para el centro derecha de la capital arousana, en el caso de que la apuesta por Tomás Fole no acabe de cuajar. Vaya por delante, antes de entrar en materia, una apreciación sobre el estado actual de la presunta Operación Oubiña: no parece que el presidente de la Cámara vaya a intentar nada en la arena política antes del 2011, es decir, antes de los comicios posteriores a la cita del 2007, si es que tiene sentido hablar a tan largo plazo. Por el momento, Carlos Oubiña está volcado en su labor al frente de la organización de empresarios. Y trabajo no le va a faltar, asumiendo que, como ya ha anunciado, su equipo optará a la reelección, y lo hará con plenas garantías de convencer de nuevo a los asociados de la demarcación. El polígono de Baión Los suyos tienen por delante dos retos como para comenzar a remangarse y ponerse a la faena desde ya. El primero de ellos es la consecución definitiva del polígono de Baión. Pese a las declaraciones biensonantes y a la inclusión del proyecto en el Plan Galicia, la Xunta cesante ha dejado una herencia dudosa acerca del más importante parque empresarial que se haya diseñado en O Salnés. El objetivo es bien conocido: conseguir una superficie de tres millones de metros cuadrados, perfectamente ubicados y comunicados, para la instalación de empresas. Sin embargo, bajo el mandato de Alberto Núñez Feijóo Política Territorial sólo inició la ordenación urbanísitica de una quinta parte de este espacio, 600.000 metros cuadrados, tal y como denunció el alcalde de Vilagarcía, Javier Gago, cuando la reserva debería afectar, en buena lógica, a la totalidad del suelo afectado, por mucho que a partir de ese momento se fuese desarrollando en sucesivas fases. Junto a este primer empeño surge un segundo reto, íntimamente relacionado con él: conseguir que el acceso por ferrocarril al puerto de Vilagarcía se ejecute a través de Baión, y por tanto del polígono, en lugar de discurrir desde la vía actual, en O Ramal, paralelo al parque de Miguel Hernández y el complejo hostelero de la TIR. La Autoridad Portuaria Los efectos negativos que una vía de tren podría acarrear sobre la dinámica de un área en la que la ciudad se ha volcado desde el punto de vista lúdico constituye uno de los argumentos que llevan a la Cámara de Comercio a oponerse rotundamente al proyecto. Pero hay más razones. Hacer pasar las traviesas por Baión supondría implicar decisivamente a la Autoridad Portuaria en el futuro parque empresarial, que podría funcionar como un pequeño puerto seco, y, por lo tanto, garantizaría la conclusión efectiva del polígono, la verdadera joya de la corona de la gestión de Carlos Oubiña. El presidente de la Cámara no intervendrá en política antes de que estas dos actuaciones estén perfectamente encauzadas. Cosa lógica, por cuanto, de sacar adelante sus pretensiones, Oubiña se presentaría con la mejor de las tarjetas ante la ciudadanía vilagarciana a la hora de pedir su voto, en un ámbito que, además, siempre se le ha resistido a Javier Gago: las infraestructuras industriales. Aun en el caso de que alguno de los dos proyectos se tuerza, su encendida defensa en un debate que se avecina largo y profundo aportaría al responsable cameral popularidad y presencia mediática superiores a las que ya posee, con un posicionamiento claro, además, por lo que respecta a la teórica creación de empleo: la instalación de empresas en el entorno de la ciudad. ¿Más independientes? Asumiendo los pasos precedentes, cabe preguntarse ahora sobre la forma en la que se concretaría tal aventura política. En principio, semeja que la formación en la que Carlos Oubiña se movería con mayor comodidad sería el PP. Sin embargo, el presidente cameral está lejos de ser un hombre afín a las disciplinas de partido. Él mismo hace gala públicamente de defender a ultranza sus propios criterios frente a cualquier consigna. De hecho, en absoluto coincide políticamente con el presidente y portavoz de la gaviota en Vilagarcía, cuya trayectoria y puntos de vista no le agradan, más allá de una relación formalmente correcta entre ambos. Fole, además, parece tener asegurado el control del partido durante los próximos años. Las críticas surgidas a lo largo de esta semana apuntan a la existencia de corrientes que exigen una mayor definición ideológica hacia la derecha clásica. Pero difícilmente podrán convertirse en una alternativa cuando el actual presidente dispone del respaldo de Rafael Louzán y de la cúpula provincial del PP, de la que él mismo es miembro. Y, perdida la Xunta, ante los populares no se abren más referencias que la Diputación, sobre todo una vez que el aparato cuiñista que en su día representaron Manuel Bouzas y Amadeo Rodríguez fue fulminado. Conclusión; de quererlo, Oubiña probablemente se presentaría liderando una candidatura independiente. Llegados a este punto, el círculo se cierrra con la pregunta del millón: ¿Y Rivera ?