En directo | El pleno de O Grove Los empresarios grovenses tendrán que pagar por deshacerse de sus residuos. El pleno está dividido. Unos ven el punto limpio como una solución y otros, como una «carga»
29 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a imposición de nuevas tasas por los servicios públicos no es tarea grata: al contribuyente le va al bolsillo y al político le da mala prensa. Pero pese a ser una decisión «arriesgada» -en palabras del alcalde Miguel Ángel Pérez- la mayoría del pleno de O Grove acordó dar luz verde al cobro de tasas a los empresarios y comerciantes por el uso del flamante punto limpo. El PP precisaba apoyos para sacar el asunto adelante, y los encontró en los independientes de Katelo y la izquierda de Xan Caneda, que están conformes con la filosofía de que «quien contamina, paga». El BNG y el PSOE no hacen esa lectura porque entienden que los empresarios ya están pagando por la recogida de sus residuos a través del recibo de la basura. Aclarada la cuestión de que las nuevas tarifas sólo le van a afectar a las empresas y no a los domicilios, el debate se centró en el porqué de esta medida. Caneda lo resumió didácticamente: porque el Concello no tiene obligación de recoger los residuos que generan las empresas ni asumir el costo que supone y porque los empresarios están demandando este servicio. Y para despejar dudas, el concejal de Medio Ambiente dio lectura a un escrito de la asociación Emgrobes -que oportunamente llegó al Concello para el pleno del jueves- agradeciendo «la sensibilidad» de los gobernantes por atender esta necesidad y manifestando su colaboración para el correcto funcionamiento del punto limpio. El PSOE se pone «terrible» Para los socialistas, el escrito de Juan Búa no cambia las cosas. Consideran que las nuevas tasas van a suponerle al empresariado una duplicidad a la hora de pagar por el servicio de la basura y que, lejos de resolver problemas, el punto limpio «vai supor unha carga e vai crear inconvites terribles», según indicó Antonio Cacabelos. Llegados a este punto «cando a cerrazón impide debatir» -le reprochó Fernando Meis al socialista-, el alcalde puso fin a un debate que se iba alargando más de la cuenta y sin que el gobierno local respondiera a las reiteradas preguntas del PSOE respecto a si el punto limpio cuenta con todos los permisos en regla. En esta ocasión, Meis no dio opción: «Vostede pregunta o que quere e eu contesto o que considero oportuno».