De ruta por los pazos

María Abalo VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Reportaje | Visita cultural por Arousa Los turistas que se acercan a Vilagarcía pueden visitar, todos los jueves, los mejores ejemplos de la arquitectura civil gallega. El viaje cuesta seis euros, en bus, desde las diez de la mañana

28 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?n autobús esperaba, ayer, la llegada de turistas frente a la oficina de turismo de Vilagarcía para iniciar la Ruta dos Pazos a las diez de la mañana. Diez minutos más tarde, treinta y siete visitantes subieron al autocar e iniciaron el recorrido hasta el pazo de Vista Alegre. La guía turística, Ana García, una vez allí, les explicó cómo se había construido y quién había sido su promotor inicial. «El señor García de Camaño en 1441 fundó esta villa, formada por la confluencia de dos ríos, el del Con y el Santa Lucía, ahora bajo tierra», aclaraba la técnica municipal. El conjunto de Vista Alegre está formado por la Iglesia, el pazo y el convento. Los turistas escuchaban atentos las explicaciones de García «Fernando de Andrade mandó construir la iglesia y el convento, pero no pudo llegar a ver su encargo materializado. Su hermano, el primer marqués vilagarciano, Don Mauro Soto de Mendoza, fue quién lo supervisó». Luna de miel en Rubiáns Después de explicar los elementos característicos del conjunto, los excursionistas subieron al autocar y visitaron el pazo de Rubiáns. Allí, el marqués Gonzalo Ozores, dueño de la construción, se acercó a los turistas. Dos segovianos, como Sandra y José Luis, están disfrutando de su luna de miel en tierras gallegas: «A medida que avanzamos por el pazo nos gusta más», comentaban encantados. La expedición visitó el pazo Rial pasado el mediodía. El palomar y su entorno fueron dos de los componentes que más sorprendieron a los presentes. En torno a la una subieron al Coto de Xiabre, la bódega dónde se elabora el prestigioso vino Mayor de Mendoza. Un experto en caldos les habló de la denominación Rias Baixas. En las instalación disfrutaron de una sabrosa cata. «Era un grupo heterogéneo de gente procedente de Francia, Inglaterra o Bilbao. Es una ruta ya consolidada», concluyó García en su balance final.