El palomar Vilagarcía duplicó las previsiones y repartió 6.500 raciones de bacalao mientras Ribadumia se encomendaba al pollo asado con el mismo objetivo gastronómico
26 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La Festa do Bacalao fue todo un éxito y sino que se lo digan a Jesús Busto, presidente de la organización de la Fundación Amigos de Galicia, que están más contentos que un cuco. Durante los cuatro días de fiesta, los comensales agotaron las 6.500 raciones de bacalao que tenían previstas servir. A pesar de que el bacalao a la vilagarcian era el plato más caro, con un coste de 10 euros, este pescado debía de estar de rechupete porque se agotaron las existencias. Como no podía ser de otra forma, en una buena comida no debe faltar un excelente vino. El caldo con más éxito de estas jornadas gastrómicas fue, curiosamente en tierras del albariño, el ribeiro. Probablemente a ello contribuyeran los centenares de portugueses que esperaban, formando en largas colas para entrar al recinto de la plaza de la Pescadería el pasado domingo. Seguro que el pabellón de Vilagarcía ha quedado bien alto fuera de nuestras fronteras. Degustación de diferentes grupos Los portugueses no fueron los únicos que disfrutaron del bacalao. También lo hicieron los alcaldes e integrantes de la ruta del mar de Arousa, con el ínclito Sánchez Agostino a la cabeza, el pasado sábado. La cosa, en definitiva, gana cuerpo. En Ribadumia disfrutaron de lo lindo con el pollo asado. En esta ocasión, fue la carne, no el pescado el que triunfó. Centenares de vecinos, y algún que otro visitante con apetito, salieron a degustarlo a la carballeira de Barrantes. En ambos casos, el del pollo y el del bacalao, queda claro que si el personal está por la labor, la manduca triunfa.