AREOSO | O |
15 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.HACE tiempo que descrubí que a mí, como a tropecientos tipos más, me chifla que me digan frases hechas. Vamos, que un concierto de Hombres G -tocan en Vilagarcía, que en Cambados este año andan de saldos- en la TIR no mola cantiduvi si no oyes a David Summers decir algo como «vivan los villagarcianos y la madre que los hizo» o, ya saliéndose por la banda, asegurar que «se os nota que sois ingleses» (nunca dicen en qué pero la frase les queda que ni pintada). Pasa lo mismo en el amor. En teoría, es muy bonito eso de entenderse con las miradas, lo de que no hace falta decirse te quiero porque basta con sentirlo y toda la pesca pero que no se engañe nadie: al final, lo que mola es que el tipo que llevas al lado suelte esas horteradas de «sólo tengo ojos para ti» mientras tú le hablas de que hay mujeres mucho más guapas. Y con las despedidas, más de lo mismo. Cuando escucho una vieja cinta de un directo de Los Rodríguez, siempre me quedo con su despedida de un concierto en Donostia: «Nos lo hemos pasado tan bien aquí que nos vamos a quedar a vivir en la Concha y luego se arrepentirán de habernos tratado tan bien». Siempre me pareció una frase para salir del paso. Pero yo hoy dejo Arousa por un tiempo y, sinceramente, son las palabras que me apetece pronunciar.