Mouriño deshoja la margarita

María Santalla VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | El panorama postelectoral de Ribadumia El esquema que los ribadumienses reprodujeron en las urnas siguió fielmente las pautas gallegas, pero la amenaza de moción de censura hace que todas las miradas se dirijan al municipio

21 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?os votantes de Ribadumia no se salieron de la pauta general y el domingo dibujaron con sus votos un panorama similar al gallego. Tanto el Partido Popular como el Bloque Nacionalista Galego bajaron en porcentaje de apoyos, mientras que el Partido Socialista experimentó una importante subida. No obstante, el análisis de los datos en este municipio resulta especialmente interesante por cuanto existe una amenaza de moción de censura contra el gobierno municipal del Partido Popular. Días antes de las elecciones, Independientes por Ribadumia, la formación que lidera el antes alcalde popular Nené Barral, anunció que presentaría una moción de censura contra el equipo de Salomé Peña. Pero para ello necesitaba contar con el apoyo del concejal del BNG, Ramón Mouriño. Sin embargo, éste anunció en aquel momento que, aunque estaba dispuesto a negociar con los independientes, no daría un solo paso en ese sentido hasta después de los comicios. Más tarde, realizaría un estudio detallado de los datos y decidiría si abría o no paso a la negociación. En ese análisis de los datos parecía intuirse un estudio del comportamiento de los independientes con respecto a los comicios. Hubo quien apuntó que los de Barral podrían estar haciendo campaña por el Partido Socialista. También se dijo que su apoyo se estaba dirigiendo hacia el BNG. La formación, en una nota pública, negó que estuviese pidiendo el voto para ningún partido. A juicio del portavoz del BNG, Ramón Mouriño, los resultados del domingo demuestran que no existía acuerdo alguno con los independientes. En cuanto al PSOE, es cierto que ha experimentado un fuerte avance, aunque también lo es que sus datos no superan a los que obtuvieron en las citas electorales del pasado año ni difieren de lo ocurrido en muchos otros municipios gallegos. Así las cosas, será Ramón Mouriño quien tenga en su mano la decisión de negociar o no esa moción de censura. Pero tardará todavía unos días en darla a conocer, puesto que se ha tomado una semanita de vacaciones. A la vuelta, «xa falaremos». Pero, en todo caso, augura que, si existe negociación, será un proceso largo, sin prisa alguna.