El juzgado de lo Social de Pontevedra ha desestimado el recurso presentado por la CIG contra las elecciones sindicales del Concello de Pontecesures. El tribunal considera que no ha existido coacción a los trabajadores por parte del alcalde, Luis Álvarez Angueira. Éste expresó ayer su satisfacción por la decisión judicial. El 18 de diciembre de hace dos años, los trabajadores municipales de Cesures eligieron a sus representantes legales. Fueron los tres candidatos de CC.OO los que obtuvieron el apoyo de los empleados, pero la CIG no estuvo de acuerdo con el resultado. Así, solicitó la impugnación de los comicios por considerar que el alcalde había intervenido en el resultado de los mismos. El sindicato acusaba al regidor de haber amenazado a varios trabajadores con despedirlos si votaban a la CIG. Sin embargo, el juzgado ha estimado que este hecho no ha sido probado y por lo tanto ha dictado sentencia, contra la que no se podrá presentar recurso, desestimando la demanda de la CIG. «Con esta sentencia se demostra que o alcalde non influíu para nada», explicó ayer Angueira arropado por su equipo de gobierno que quiso mostrar su apoyo al regidor cesureño. El alcalde acusó a PP y PSOE de utilizar este tipo de conflictos para pedir su dimisión, «e agora vese que as eleccións foron lícitas». También recordó que la CIG ha estado crispando la situación laboral del concello «sen que eu entenda por qué». Oferta de diálogo A pesar de todo este conflicto, Angueira recordó que «eu sempre estou aberto ao diálogo» y pidió a políticos y sindicatos «que as cousas se leven con tranquilidade e non cheguemos a estos extremos de crispación». También instó a los populares a «admitir que son a segunda forza política» y al PSOE a que «esté máis sosegado». Afirmó que, tras esta sentencia, «non imos facer sangría, estamos abertos ao diálogo a pesar do que pasou nos últimos tempos».