Una decisión a examen

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | Opmega afronta el debate sobre la expulsión de Amegrove El miércoles, la asamblea de la central estudiará si expulsa o no al colectivo grovense. Hay quien tiene claro su sí a ese destierro, pero también hay muchos que piden diálogo

15 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?ue en el seno de Opmega hay sensibilidades diferentes y opiniones enfrentadas es un secreto a voces desde hace meses. Esa divergencia interna aflora cada vez que se pone sobre la mesa un asunto importante para la central. Y la posible expulsión de Amegrove es, sin duda, una cuestión trascendente para la primera organización de productores de mejillón de Galicia. El próximo miércoles, la asamblea de la organización deberá decidir sobre esa cuestión. La unanimidad está desterrada. Por un lado está quien opina que a Amegrove ya se le han consentido demasiados caprichos. Por el otro, los que opinan que es la directiva de Opmega la que se ha encaprichado al no querer sentarse a hablar con los mecos. En lo que todos están de acuerdo, aunque con matices, es en que seguir dividiendo el sector productor no es ni positivo ni deseable. «Nós claro que queremos a unión. Pero o problema é que é Amegrove quen se quere ir», explicaba ayer el presidente de Amebarraña. A su juicio, al igual que al de los presidentes de otras muchas organizaciones, las vías de diálogo con los grovenses ya se han agotado. «Parece que o que se queren e seguir rindo de nós», señalaban desde Amebarraña. Otros han sido menos contundentes, como el presidente de Aspromeri, de Rianxo. Juan Figueira incidió en que su voto del miércoles dependerá de lo que dictamine previamente la asamblea la su asociación. En todo caso, con toda cautela, señaló que «a min gustaríame que houbese unidade, pero nunha organización temos que ter todos os mesmos dereitos, e Amegrove quere algo máis». Otras organizaciones de la ría de Arousa, como Virgen del Rosario, de Vilaxoán, han mostrado esa misma postura de lamento de que «Amegrove non recapacitara». Sin embargo, son también muchos los que opinan de otra manera: que nunca es tarde para negociar. Parece ser el caso de San Amaro, de Vilanova. Uno de sus directivos destacaba el jueves que sería necesario hacer un esfuerzo para conseguir mantener a Amegrove dentro de la central, y pedía a la directiva de Opmega que intentase un acercamiento «polo ben do sector». Esas manifestaciones vienen a redundar en las realizadas ya otras veces por directivos de otras asociaciones, como Illa de Arousa. Ayer, creció la lista de colectivos que se posicionaron a favor del diálogo, aunque un tanto escépticos ante la posibilidad de que la directiva de Opmega atendiese sus peticiones, según señalaban ayer desde Combarro. Pero «sempre se poden arreglar as cousas se se quere», decían desde Muros. El caso es querer, y desde Socomebu, en Bueu, se acusaba a la directiva de Opmega de no tener ninguna intención de arreglar las cosas con Amegrove.