Un rey republicano

| SUSANA LUAÑA |

AROUSA

HAY UN ANUNCIO en la tele que dice algo así como que los niños quieren ser adultos y los adultos, niños; las rubias quieren ser morenas y las morenas, rubias; los famosos quieren pasar desapercibidos y los anónimos quieren ser famosos. Algo así le pasa a las monarquías europeas. Haakon de Noruega se enamora de Mette Marit porque los príncipes prefieren a las plebeyas y Estefanía de Mónaco sueña con domadores y trapecistas. A su cuñado le gustaría haber nacido en la barra de un bar y Charles sólo aspira a cultivar productos ecológicos junto a una feliz Camila reciclada en campesina. ¿Y en España? Zapatero dice que Juan Carlos es un rey republicano. Soplarían buenos tiempos para los que añoran la bandera tricolor de no ser porque aquí tenemos una tenaz plebeya que quiere ser reina.