El Celso Míguez se juega sus opciones de pelear por el ascenso

Xabi Otero PONTEVEDRA

AROUSA

El Celso Míguez tiene ante sí una gran oportunidad para redondear una temporada memorable en su estreno en la LEB-2. El objetivo prioritario, la permanencia en la categoría, se logró hace unas cuantas semanas y ahora el equipo intentará cerrar el ejercicio colándose en el octavo puesto que da lugar a jugar la fase de ascenso. Para ello, tendrá que doblegar al Autocid Burgos, la escuadra más potente del grupo. Un triunfo esta noche, a partir de las 21.00 horas en el pabellón municipal, podría significar el pasaporte para la promoción si el Cornellá pierde en su pista frente al Guadalajara, antepenúltimo en la tabla, y el Sabadell hace lo propio en Tenerife ante el La Laguna, que está intentando recuperar el punto de desventaja que mantiene con el cuarteto de conjuntos que comparten la segunda plaza, Bruesa Guipúzcoa, Drac Inca, Alcudia Aracena y L'Hospitalet. En el caso de que los burgaleses se llevaran los dos puntos de Pontevedra, el Celso Míguez seguiría dependiendo de sí mismo en la última jornada siempre que el Cornellá no sacase adelante su encuentro. Los catalanes tienen el basket average a favor porque ganaron los dos encuentros de la liga regular y a igualdad de puntos serían ellos los que accederían a la fase de ascenso. Así las cosas, el Sabadell, aunque se impusiese en las Islas Canarias, continuaría fuera de los play off porque sale perdiendo en sus enfrentamientos directos con el Celso Míguez. Ganó en el municipal por 78-80, pero sucumbió en su cancha por mayor margen de puntos (79-91). Lo curioso es que, en un triple empate sí saldría favorecido. Dada la importancia del encuentro, la directiva del Celso Míguez acordó declarar el duelo como «día de puertas abiertas» por lo que todos los aficionados al baloncesto de Pontevedra y sus cercanías tendrán la oportunidad de ver en directo al mejor equipo de la LEB-2 frente a un conjunto pontevedrés que se ha hecho merecedor de, cuando menos, disputar la primera ronda de la fase de ascenso. Es anecdótico, pero si los de Miguel Ángel Ortega lograran finalmente la clasificación tendrían que volver a verse las caras con el Autocid a partir del 28 de abril ya que sería su rival en la criba inicial. El peor enemigo del Celso Míguez, tal como se ha demostrado en las últimas jornadas, volverá a ser la falta de tensión después de lograr la meta de la permanencia. Otro de los hándicaps será el creciente peligro de agotamiento a medida que se acerque la conclusión del partido.