Un triatlón para atletas de hierro

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

AROUSA

El cambadés David Martínez participará en mayo en una de las pruebas más duras de España El deportista deberá nadar 3.800 metros, pedalear 180 kilómetros y correr un maratón

02 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?avid Martínez es uno de esos pocos atletas que se atreven con una prueba catalogada para «hombres de hierro». El día 28 de mayo acudirá a Tarragona para participar en el Ironcat, uno de los dos triatlones más duros de España -el otro es el Ironman que se celebra en Canarias- el cual triplica las distancias de la disciplina olímpica. Cuando a las siete de la mañana del día 28 David cruce la línea de salida tendrá por delante 3.800 metros de natación por mar, 180 kilómetros por carretera sobre la bicicleta y 42 kilómetros de maratón en superficie de asfalto y tierra. Un circuito que deberá completar, en el peor de los casos, en quince horas, marca que no todos los participantes logra alcanzar. El objetivo, acabar Su objetivo es, primero, acabar el triatlón y, si lo consigue, hacerlo en menos de doce horas. Pero el cambadés sabe de lo difícil de la empresa. Hasta el pueblo de l¿Ampollá acuden deportistas de todo el mundo para competir en las categorías femenina y masculina y, muchos de ellos, ya con experiencia en estas lides. Para David Martínez será la primera vez y, reconoce con humor, «espero que sea la última». La prueba requiere un enorme esfuerzo físico que le está obligando a compatibilizar su trabajo en una farmacia con una rigurosa disciplina de entrenamientos. Las carreteras y la piscina de Cambados le han valido hasta ahora de campo de entrenamientos aunque pronto tendrá que empezar a nadar también en el mar, para ir familiarizándose con el medio. David Martínez es un deportista nato. Empezó a los ocho años con el piragüismo y pasó por el tenis de mesa y el fútbol antes de llegar al atletismo disciplina en la que sigue a sus 29 años. Pero nunca se tomó demasiado a pecho la competición. «Yo hago deporte por afición», dice. No falta cada año al triatlón del Albariño en su pueblo natal y su trayectoria se limita al circuito gallego. Ahora le ha llegado la hora de poner su cuerpo al límite en una prueba apta sólo para deportistas al cien por cien y que tengan, además, espíritu aventurero.