A MEDIA VOZ
24 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.HACE ALGUNOS años una carretera atravesó mi pueblo de extremo a extremo. Para algunos propietarios fue la oportunidad de sacar rendimiento a unas tierras que ya por entonces comenzaban a ser abandonadas. Otros, sin embargo, no pudieron aprovechar la ocasión. Sus tierras de labranza estaban registradas como monte y por este concepto se les pagaron las expropiaciones. Recordé esta anécdota cuando oí las quejas de algunos patrones mayores sobre la escasez de las indemnizaciones del Prestige . Pero ¿no habíamos quedado en que la marea negra no había provocado mengua alguna en los recursos? ¿No habíamos quedado en que nuestra costa es incluso más productiva tras el chapapote? Si no hay pérdidas, ¿no les parece una jetada pedir más ayudas? Si las hay, ¿no creen que han llegado un poco tarde a reconocerlo?