Otra vez los dos frentes

María Hermida
María Hermida VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MELJUTO

Análisis | ¿Qué piensan las agrupaciones bateeiras sobre la ruptura de Opmega? En las recientes elecciones quedó claro que en la organización hay dos bandos claramente diferenciados. La escisión de Amegrove vuelve a poner de relieve esta profunda división

15 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?i en política el pastel se divide entre los del sí y los del no, ahora mismo, las agrupaciones de Opmega se escinden entre las que lamentan la marcha de Amegrove y las que creen que la salida de los mecos podría llegar a beneficiar al sector. Esta situación no es novedosa en el gigante del mejillón, en el que ya se contempló esta profunda división interna cuando tuvieron lugar los comicios para elegir a la directiva de la central. Mejor sin ellos Los bateeiros mecos dicen que en Opmega no se les quiere. Y no les falta razón para afirmarlo, ya que parte de la organización considera que la marcha de los grovenses beneficiaría al sector. Sobre todo, porque la zona de O Grove es una de las más afectadas por la toxina y según los productores de este bando «iso acábanos perxudicando a todos». De esta opinión son los bateeiros de Amebarraña, AMI o A Pobra. Entre los argumentos que esgrime una y otra agrupación hay un denominador común: «Amegrove hai tempo que non cumpre as normas e que quere ser máis que o resto, así que é mellor que se vaia». En estas mismas agrupaciones se recuerda que a Cabo de Cruz se le echó de Opmega por causas «moito menores que as de Amegrove» y advierten de que fueron precisamente los grovenses quienen ayudaron a expulsar a esta agrupación. Para completar sus argumentos, dicen que los productores mecos deben irse pero antes hacer frente al expediente sancionador, a su juicio «máis que xusto», que le puso la directiva de Opmega. Y recuerdan que Amegrove ya se fue una vez de la central y que a ésta no le conviene tener dentro «a xente que só se arrima cando lle ven ben». ?na gran pérdida Mientras el bando anterior desea ver lejos a los grovenses, la otra facción de Opmega tiene claro que la marcha de Amegrove es un duro golpe para la organización. Lo primero a lo que aluden es, lógicamente, a que «Opmega perde forza, non é a mesma con trescentas bateas máis que sen elas». Son de esta opinión agrupaciones como Socomebu, Muros o Illa de Arousa. En este bando lamentan la marcha de los grovenses y también el hecho de que «na última asamblea non lles deran a opción de debater o que traían, que só eran propostas para negociar». En esta parte hablan también de que a la central le hace un daño notable la escisión de una de las agrupaciones donde hay más mejillón grande, el más fácil de colocar en el mercado. Los que opinan de esta manera también son partidarios de darle «un giro radical a toda a política de Opmega», ya que consideran que desde la directiva no se está gestionando bien prácticamente ningún asunto de calado para el sector. Sin efecto bola de nieve Aunque uno y otro bando tienen posicionamientos totalmente distintos, ambos coinciden en señalar que la marcha de Amegrove no va a provocar la salida de ninguna otra agrupación. En los dos frentes consideran que «Opmega camiñará sen eles, non queda outro remedio» y no creen que este conflicto vaya a hacer tambalear al gigante del mejillón.