Razón y culpa

AROUSA

AREOSO | O |

07 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EN TODA esta historia del albariño de O Ribeiro a muchos les gusta decir que ambas partes tienen razón. Los ourensanos porque están en todo su derecho de elaborar el tipo de vino que les dé la gana, siempre que así se lo permita su reglamento. Y los de Rías Baixas porque son libres de enfadarse cuando su vecino intenta subirse al carro de un éxito fruto de sus años de esfuerzo. Incluso se le podría dar también la razón a la consellería, pues como el caldo en cuestión es legal nada puede hacer la Administración autonómica. Sin embargo, en mi opinión la culpa de este guirigay es un poco de todos. Claro que O Ribeiro tiene derecho a elaborar su propio albariño, pero lo pierde en el momento en que explica que con ello pretende aprovecharse del éxito de sus vecinos. Por supuesto que Rías Baixas puede enfadarse, pero no exigir que se cambie el reglamento de otra denominación de origen, gobernando así lo que no es de su incumbencia. Y de acuerdo con que la consellería puede permanecer al margen, pero no debería porque en esta polémica se está hablando del futuro de miles de familias que han apostado por el sector vitícola. Estoy segura de que mucho mejor nos iría si alguna vez nos hubiéramos molestado en sentarnos y escuchar al sector.