Calizamar desdice a Opmega y asegura que la mayoría de sus socios optan por ampliar capital
AROUSA
?no de los decisiones que tomó Opmega en una de las asambleas que tuvo la pasada semana fue la de no ampliar capital en Calizamar, la firma de tratamiento de concha ubicada en Boiro. Ante esta circunstancia, la empresa salió al paso y asegura que la mayoría de sus socios optan por aumentar el capital. La empresa recuerda a Javier Figueira que actualmente está vigente la ley de residuos por la que se regula la gestión de este tipo de restos. Así, entiende que desde Opmega no se deberían proponer alternativas de tratamiento en contra de la legislación vigente, que sí supondría perjuicios para el sector, -ya que en la asamblea de la central se plantearon otras formas de gestión de la concha-. Según Calizamar, esa postura sólo se puede defender desde el «desconocimiento». Para la firma, Opmega quiere esconder ineficiencias y tensiones internas, así como estrategias carentes de soluciones a los problemas que tienen en la comercialización del mejillón. Dicen que los miembros de la organización están acostumbrados a tirar el residuo en cualquier sitio o donde pueden y que no tienen en cuenta, entre otras cosas, la ley del Medio Ambiente de Galicia, legislación de obligado cumplimiento