Ravella obligará a los dueños de los perros a implantarles un microchip

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

El 80% de las quejas que le llegan al alcalde son por las deposiciones de canes en las calles Seis agentes de paisano vigilan los viales para asegurarse de que se cumpla la normativa

20 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Alejandro Quintela, llevará al pleno dentro de unos meses una iniciativa para modificar la ordenanza de tenencia de animales que regula el cuidado de las mascotas en Vilagarcía para incluir en el texto la obligatoriedad de que los perros lleven un microchip. «Se trata únicamente de cumplir con la normativa, que ya lo recoge», aseguró ayer el edil vilagarciano. Desde mediados de esta semana, seis agentes de paisano patrullan las calles y los parques públicos para exigir que los dueños de animales cumplan con la normativa. Aunque la ordenanza hace ya unos años que entró en vigor, el gobierno local decidió recientemente endurecer la vigilancia ante las reiteradas protestas de los ciudadanos. Es verdad que las quejas vecinales por este motivo no son nuevas, pero desde que se implantó el sistema electrónico para que los vecinos se pongan en contacto con el alcalde a través de Internet, el grupo de gobierno fue consciente del malestar que genera esta situación, ya que ni más ni menos que el 80% de las cartas que le llegan a Gago son protestas por la suciedad en las calles y las deposiciones de los animales. Permiso a la Subdelegación Hasta ahora las sanciones por esta cuestión eran escasas, y no porque no se interpusieran multas, sino porque lógicamente, los dueños de los perros, si veían que había un policía cerca, recogían sus deposiciones. Por eso, el Concello decidió solicitar permiso a la Subdelegación de Gobierno para que haya policías de paisano en las calles, tanto por asuntos de trapicheo como para paliar esta cuestión de salubridad pública. Reforzados por voluntarios de Protección Civil que avisarán a los agentes cuando sea preciso, vigilan los parques públicos para informar sobre la ordenanza y sancionar a quien no la cumpla. «Vamos a ser muy duros -advirtió el concejal- porque somos conscientes de que es un problema grave al que hay que buscar una solución». Abandono El microchip -un dispositivo electrónico que se coloca debajo de la piel-, permitirá en todo momento disponer de datos del animal, sobre todo, la identidad de sus dueños, para saber quién es el responsable en caso de problemas, máxime si se trata de razas peligrosas. Pero además, permitirá acabar con otra penosa situación cada vez más frecuente, la del abandono de animales. Como ya se hace en la actualidad, cada vez que se encuentre un perro suelto se lleva a la perrera. Con el microchip, los agentes pueden saber quién es su propietario. «La primera vez que encontremos a un perro suelto no pasará nada, pero si se repite, sus dueños serán sancionados. Es una manera de concienciar a los vecinos de que regalar un perro no es lo mismo que regalar un oso de peluche». Las medidas van encaminadas a erradicar una situación que está afeando la imagen de la ciudad, donde las deposiciones de los perros en las calles son frecuentes. Los parques públicos no son una excepción, con el problema añadido de que estos espacios están llenos de niños a los que le puede crear un grave problema sanitario el contacto con las deposiciones de animales. A partir de ahora los propietarios deben saber que si no llevan sus perros atados y con un bozal en caso de razas peligrosas, y si además no llevan una bolsa para recoger sus deposiciones, pueden ser sancionados por los agentes.