De usar y tirar

| SERXIO GONZÁLEZ |

AROUSA

LA IGLESIA suele cuestionar la introducción de modificaciones en su doctrina recurriendo al argumento de la validez atemporal de sus enseñanzas frente a lo mutable de este valle de lágrimas. En definitiva, la institución eclesiástica se reivindica como faro y guía firme en los tiempos confusos que corren. Lastimosamente, todo este lío de la profilaxis se ha llevado por delante aquel carácter impasible y provervial. En 24 horas, los obispos españoles cambian dos veces de opinión con respecto a los preservativos y sus efectividad contra el sida. No se preocupen. Franco le metía un puro de irse por la pata al recluta al que sorprendiese de paseo sin un condón en el bolsillo, en sus días al frente de la Academia Militar de Zaragoza. Y no es que el hombre fuese un furibundo ateo sodomita, precisamente. Ya ven que pasa en las mejores familias.