Diversión a media luz

María Santalla vilagarcía

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Crónica | Fiestas de San Julián en A Illa El municipio isleño se quedó a oscuras justo cuando sus habitantes se disponían a iniciar la celebración de su patrón; pero nada impidió que se lo pasasen en grande

07 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?uchos habitantes de A Illa, los más jóvenes, no recordaban cómo se celebraba un San Julián cuando la luz eléctrica todavía no había llegado al municipio. Pero los caprichos del destino hicieron que el jueves, justo cuando los isleños comenzaban a festejar a su patrón, pudieran rememorar esos otros tiempos. Efectivamente, una avería en San Miguel de Deiro provocó que el suministro eléctrico dejase de funcionar a las once de la noche del día de Reyes. A esa hora, los bares de la localidad se encontraban repletos de gente dispuesta a disfrutar de estos días de fiesta en A Illa. Pero es bien sabido que nada asusta a los isleños. Así que, pertrechados con velas y candiles como antaño, la juerga pudo continuar. Y en ese romántico ambiente continuaron hasta bien entrada la noche. No fue hasta la una y media cuando la luz se hizo y los isleños retomaron la normalidad. Poco después pudo iniciarse la verbena prevista en el cine Capitol, hasta ese momento suspendida por la ausencia de fluido eléctrico. Por el momento se desconoce si este inoportuno apagón tendrá las mismas consecuencias que en su día tuvo el de San Francisco, pero lo sabremos si dentro de unos meses A Illa supera los cinco mil. Ayer, ya a plena luz del día, los varones del municipio se vistieron, como ocurre cada año, con sus mejores trajes. Y después de la misa y la procesión, los bares retomaron de nuevo el protagonismo de este gran día de fiesta. Las pandillas disfrutaron del que muchos en A Illa convierten en el día más largo del año. De local en local, con mucha juerga y con muchos cantos, que es el modo en el que los isleños suelen celebrar a su patrón. Ya por la noche los más valientes seguro que volvieron a acercarse hasta la sala Capitol, donde pudieron continuar la diversión y el bailoteo. En esta ocasión, igual que el año pasado, fue la peña Rey de Copas la encargada de organizar el baile nocturno en el emblemático establecimiento. A quienes les queden fuerzas todavía tienen hoy una nueva ocasión para divertirse. Y es que este año el calendario ha regalado a los isleños un día más para la juerga o, si lo prefieren, para descansar. Será mañana domingo cuando los habitantes del municipio deban ir haciéndose a la idea de retornar al trabajo tras las descansadas últimas semanas.