MIL KILOS DE CARAMELOS
05 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los caramelos, esos dulces de colores y sabores que vivieron tiempos mejores, olvidados por la competencia de las gominolas, los chicles y larpeiradas varias, se desquitan en la tarde del cinco de enero. Por no se sabe qué extraña comedura de tarro, los arousanos son capaces de pegarse con el que tienen al lado por reunir mayor número de caramelo. Para competiciones de ese tipo favorece que el día de la cabalgata sea lluvioso, porque los paraguas vueltos del revés se convierten en un cuenco estupendo para recoger la lluvia de dulces que lanzan reyes, romanos y pajes. En una jornada seca como la de ayer hubo que discurrir métodos de todo tipo para mantener el récord del año anterior, y los gorros, las capuchas y hasta las bolsas de plástico de la compra sirvieron para hacerse con el botín. Hasta mil kilos de caramelos se repartieron ayer en Vilagarcía, que sumados a los que cayeron en los demás puntos de la comarca valdrían para alfombrar las calles de las villas arousanas como si del cuento de la Casita de chocolate se tratara.