Reportaje | El Gordo hace millonarios a dos transportistas de la zona Francisco estaba a punto de venderle su gigante de cuatro ruedas a Javier, quien le temblaba al crédito que se le venía encima. Tras su suerte, puede pagarlo en efectivo
23 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Francisco Serantes -de Ribadumia- y Javier Vázquez -de Portas- viven de transportar asfalto en sus gigantes camiones. Aunque ambos trabajan en la misma empresa, su realidad es bien distinta: a Francisco, como él cuenta, le quedan pocas ganas de seguir chollando-ya se ganó la vida en la emigración y lleva varias décadas dándole caña al volante- y los deseos de Javier, un chavalote todavía, son de seguir en la carretera muchos años y conseguir tener su propio vehículo, como su amigo. En esas andaban ambos antes del día 22: Francisco, que busca un merecido descanso, le vendería su camión a Javier, y éste se echaría a la espalda el crédito pertinente. La cosa ha cambiado un poco. El miércoles, las bolas de la suerte les hicieron ganadores de 33 millones de las antiguas pesetas -cada uno tenía un décimo del Gordo-, y Javier, a nada que ponga de su bolsillo, podría pagar en efectivo su camión. Además, piensa hacer una casita y limitarse a ver la vida «con algo máis de calmiña». Francisco desea «tapar buratos, repartir cos fillos e ir a Alemania porque estiven alí trece anos, aínda que dende que lle abriron as cancelas aos do outro lado está feita un Cristo». Además del camión, a estos dos nuevos millonarios les une la política: ambos fueron en las listas del PP de sus respectivos concellos. Por eso, aprovechando que son noticia, quisieron acercarse hasta el nuevo puente de Pontearnelas: «imos para a ponte, oh, que así dámoslle nos peteiros a máis de un». Aunque faltaba la cinta, Francisco aseguró, en plena euforia, que «esto queda inaugurado».