El palomar El entrenador del Extrugasa se enfrentó el sábado en el pabellón de Fontecarmoa a su esposa, que juega en el Celta.La victoria cayó, en esta ocasión, del lado de ella
13 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?o lo pude evitar. Cuando me enteré que el sábado en el pabellón de Fontecarmoa un matrimonio se iba a enfrentar sobre el parqué me puse manos a la obra. Aleccioné a Mejuto sobre la cuestión para que consiguiera la foto oportuna y comencé a investigar sobre el asunto. Para empezar desde el principio les diré que el entrenador del Extrugasa, que es el equipo de baloncesto femenino de Vilagarcía, está casado con una jugadora del Celta. Él se llama Carlos Colinas y ella Cristina Cantero. ? si la historia ya de por sí es atractiva, uno de los características que contribuyen a darle más emoción es que nuestros protagonistas se conocieron en Vilagarcía. Él era el entrenador del equipo y ella la base, y ahí comenzó todo. ?es confieso que acudí al pabellón con la esperanza de ver algún cotilleo que les pudiera interesar. Un guiño, alguna sonrisita, pero nada. Los dos fueron demasiado profesionales y cada uno defendió lo suyo, así que poco a poco me fui centrando en el partido. Y eso que llegué tarde. Ya me habían advertido que aparcar en Fontecarmoa es casi más difícil que en el centro de Vilagarcía, y el sábado lo sufrí en mis carnes. Pasado el cabreo por el retraso me dispuse a tomar nota de todo, pero poco a poco la emoción del partido me despistó de lo que había ido a ver. ?omo me senté con algunos que parecía entender del asunto, sí me pude enterar de algo. Colinas movía mucho los brazos así que pregunté al que tenía al lado. «Está protestando porque Cristina hace demasiados aspavientos», me dijeron. Y yo pensaba, «mira qué malo, que quiere que los árbitros se metan con su esposa», pero claro son las reglas del juego. ?o sé si él es buen o mal entrenador, porque ya les dije que no entendía, y tampoco sé si ella juega bien o mal. Pero el sábado, desde luego, Cristina marcó muchas canastas y fue su equipo el que ganó. ?e todas formas, me lo pasé bien el sábado. Tan bien como para repetir en ocasiones venideras. La gente animaba a su equipo, había bombos y hasta repartieron empanada en el descanso. La única pena fue que el Extrugasa no ganó. Me dijeron también que el equipo había empezado muy bien, pero que ahora llevaba muchos partidos seguidos perdiendo. A partir de ahora, voy a seguirlas con más atención. Y yo, como soy media meiga, les voy a empezar a dar suerte. Ya verán, ya. Ah bueno, y al Celta, también, menos cuando juegue contra nuestro equipo, que en Vigo nos vamos a vengar.