El árbol de la dignidad

María Hermida
María Hermida VILAGARCÍA

AROUSA

Reportaje | Una escultura busca recuperar la leyenda del meco Manolo Barreiro, «Paparolo», desea hacer revivir la memoria de los grovenses. El artista está dispuesto a crear una simbólica figura para la rotonda de A Lanzada

11 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a rotonda de A Lanzada, con el fondo celeste a lo lejos, da la bienvenida a aquellos que se disponen a cruzar el istmo y llegar a la península de O Grove. Pocos lugares serían tan idóneos como éste -que es puerta de entrada y salida para vecinos y visitantes- para ubicar el símbolo de la localidad: el famoso árbol en el que se ahorcó al señor feudal, al meco, según cuenta la leyenda. Siendo clara la ubicación y el símbolo, sólo faltaban unas manos creadoras dispuestas a hacer realidad este proyecto. O Grove ya las tiene. Son las de Manolo Barreiro, Paparolo, el artista local está dispuesto a construir un gran árbol para la glorieta. Sólo falta que el Concello dé el último sí quiero al proyecto que se bautizaría como A árbore do meco. El surgimiento «Eu dende pequeno oín falar do meco e de como morreu colgado na figueira e un pouco sentíame en deuda con iso, quería que O Grove tivese ese símbolo, por iso o propuxen». Así cuenta Manolo Barreiro cómo surgió lo de hacer este árbol. Ya en su día, trasladó su idea al Concello: «como a escultura que había nesa rotonda xa era miña, pois propúxenlles poñer agora esta árbore, eu espero que todo saia adiante». Aunque, por el momento, la figura sólo está en la cabeza de Paparolo, éste tiene bien definida cómo sería la imagen final. En primer lugar, estará hecha de hierro y bronce. Uno materiales que, seguramente, tendrán una variada policromía, y que, según el artista, le darán una consistencia significativa a esta pieza. Además, el artista adelanta que la escultura medirá tres metros. A pesar de bucear en la historia de O Grove, y especialmente en la famosa leyenda, Barreiro desea darle una lectura actual a su escultura. «O que quero é unha peza contemporánea, que permita facer unha lectura rápida, fresca e bonita», afirmó. Una idea que combina con el hecho de que éste sea un lugar de paso de automóviles, por el que la gente pasa rápido y apenas dispone de unos segundos para llevarse la imagen en la retina. Son muchas las ilusiones que pone Barreiro en esa escultura. Para este hombre, nacido en O Grove, es fundamental el hecho de que se recupere esa figura emblemática del árbol, el lugar donde los mecos se libraron del poder del feudo. A poco que se le pregunte, Barreiro comienza a explicar que «non se sabe se a lenda foi verdade ou non, pero é unha historia que está aí, que forma parte do pobo e que a min me gustaría facer revivir». Con esta ilusión, Paparolo continúa con su polifacética vida: lo mismo diseña esculturas que fabrica ocarinas para un cliente tan especial como Carlos Núñez.