Se busca millonario en Vilagarcía

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | La librería Domlópez sella una bonoloto premiada con 332.700 euros Joven, deportista, aficionado a entrenar en las instalaciones de O Piñeiriño. No hay, por el momento, más pistas sobre la identidad del ganador de la súper pedrea

03 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l 4, el 9, el 11, el 13, el 36, el 38. No se molesten en buscar extrañas conexiones entre esta serie de números. Aunque la secuencia vale su peso en oro, esto no es El código Da Vinci . Se trata de algo más sencillo y sustancioso: la combinación de la Bonoloto que se ha hecho con el único premio de primera categoría en el sorteo del pasado martes. El boleto, sellado a última hora de la mañana en la librería Domlópez, de O Piñeiriño, concentra seis aciertos más otras seis pedreas de cinco. Total, 332.700,32 euros, cincuenta y cinco millones sobrados de las pesetas de antes, para entendernos. En definitiva, desde esta semana pasea por ahí un nuevo millonario. No es seguro que sea de Vilagarcía. Porque Isabel Domínguez López, la propietaria de la librería, no conoce la identidad del agraciado personaje. Pero tiene sus sospechas. La apuesta, una múltiple de siete, podría estar en el bolsillo de un joven, como mucho treinta años, que se deja caer cada semana o cada quince días por el establecimiento, camino del complejo deportivo municipal. El cliente inquieto Como las noticias vuelan más que corren, el personal se acercó ayer con profusión a Dómlópez. El marido de Isabel, Manuel Crespo, se afanaba en las obras de reforma del local, que se está poniendo de primera para, entre otras cuestiones, acoger debidamente la terminal de Loterias y Apuestas del Estado que allí funciona desde hace nueve años. «Lástima que o premio chegue agora, gostaríanos que fose coa reforma xa rematada, porque a libraría vai quedar moi ben», comenta Manuel. En esto, entra por la puerta un cliente de los de confianza. «Oye, ¿ha aparecido ya el del premio? Porque yo había sellado una y tiré el boleto sin darme cuenta». Isabel tranquiliza la conciencia del inquieto usuario. La apuesta no es la suya. El ganador, que sigue sin dar señales de vida, se lo puede tomar con calma. Tiene tres meses por delante para confirmar el billete y cobrar sus millones.